COMPARTIENDO HISTORIAS DE VIDA DE GRANDEZA HUMANA

Martha Llanos Zuloaga

Es impresionante que dada la situación actual de su enfermedad hemos mantenido comunicación telefónica y nos ha escrito acerca de su labor como Voluntaria en la que lleva más de 35 años. Ha sido hermoso sentir esas vibraciones de amor, de entrega compromiso y gratitud a la vida, siempre dispuesta a colaborar con los demás.

Myrna puede testimoniar las diferencias generacionales vinculadas a la crianza, comenta que nació en Lima en una época en que la familia era diferente,”… los padres compartían más tiempo con los hijos, había más comunicación y la relación era más íntima. Éramos 3 hermanas y puedo decir que tuvimos una infancia y adolescencia feliz y nuestra convivencia siempre fue muy buena en la familia.

Sus estudios y la permanencia en un colegio la llevan a afianzar los lazos y el valor de la amistad. “…Estuve en un solo colegio toda mi educación, crecí con mis amigas, esto motivó a tener una gran amistad que hasta ahora perdura Y VALORAMOS”.

Myrna nos comparte “…Me casé muy joven con Juan, él era muchos años mayor que yo, pero a pesar de las oposiciones, triunfó nuestro amor y nos casamos. Dios nos regaló 4 hijos, lamentablemente la mayor falleció. Hoy tengo dos mujeres y un hombre quienes son el mejor regalo de vida que pudimos tener.”

Al referirse a su familia nos manifiesta “… tuve una familia maravillosa con problemas normales de la vida, pero siempre los supimos superar con respeto y amor. En el caminar de la vida, a los 50 años falleció mi padre de un infarto y mi madre a los 52 años tuvo un cáncer de médula que fue muy triste y rápida su partida, esto me marcó mucho, pues pensaba que no había podido ayudarla en su enfermedad, pues no me dio tiempo. ¡Cómo los extraño!”

Un episodio clave en su vida fue cuando su hermana mayor fue diagnosticada con cáncer. “…Allí me prometí ayudarla y apoyarla en todo, así es como nace mi deseo de ayudar a pacientes con cáncer y es cuando ingreso al voluntariado.”

El contar con el apoyo familiar es siempre relevante Myrna comparte que “…Siempre tuve el apoyo de Juan y mis hijos en mi labor de voluntaria. Fueron pasando los años y el apoyo fue mayor. Cuando hacíamos donaciones a nivel familiar, me acompañaban mis hijos y, más adelante, mis nietos. Para Navidad hemos ayudado con cena completa y regalo para niños y adolescentes, siempre en forma anónima.”

Tengo 4 nietos, quienes son lo más maravilloso que puedo tener. Siempre digo que mis hijos y mis nietos son mi fortaleza.

Mi experiencia como voluntaria en ALINEN

Durante años trabajé ocupando cargos de mucha responsabilidad, sin embargo siempre mantuve el día jueves libre, pues era el día de mi voluntariado.

Sé que esta labor la podemos hacer desde donde estemos. En estos momentos, que estoy recibiendo mi tratamiento para el cáncer, conversando con el psicólogo me comentó que en la clínica donde voy se dan talleres a los pacientes con cáncer para ayudarlos y orientarlos anímicamente. Fue una gran sorpresa cuando el doctor me pidió que participara en estos talleres dando charlas motivacionales y, sobre todo, haciendo ver la actitud que se debe tener. Sin pensarlo, continué haciendo mi voluntariado fuera del hospital.

Tengo 36 años como voluntaria del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, ALINEN, conformado por damas voluntarias. Quiero compartir con ustedes mi experiencia a través de estos años vividos. Cuando me invitaron a participar como voluntaria, inmediatamente   acepté porque siempre fue mi deseo de poder ayudar de cerca a pacientes enfermos de cáncer, por haber tenido experiencias familiares.

Conforme fueron pasando los días, en que recibimos charlas de capacitación, me di cuenta de cuán grande es esta labor de entrega para poder ayudar a los pacientes con cáncer y también a sus familiares.

Como voluntaria, lo primero que hago el día que me toca asistir, es agradecer a Dios por esta oportunidad que me da, pedirle que me guíe en mi servicio y algo muy importante, al entrar al hospital dejo de lado mi vida personal para poder abocarme a las necesidades y problemas que traen los pacientes, ayudándolos con mucho amor, paciencia, discreción y empatía.

Caminata semana Perú contra el cáncer

Tenemos que pensar que los pacientes vienen a enfrentar una situación desconocida, donde la palabra cáncer es sinónimo de muerte. En algunos casos vienen irritados, con muy poca paciencia; en otros, angustiados, con miedo, y así una serie de sentimientos encontrados.   Es   allí   donde   comienza   nuestra   labor,   desde   que   ingresa   al   hospital: orientarlos, llevarlos a todos los sitios que debe ir, hablarles haciéndoles ver que tienen la oportunidad de luchar por su vida, tranquilizarlos y darles la seguridad que es la mejor decisión que han tomado y que están en el mejor hospital especializado en cáncer.

Alinen cuenta con un botiquín que tiene medicinas que se les dona a los pacientes. “A pesar de que ellos cuentan ahora con el Seguro Integral de Salud (SIS) que les cubre el tratamiento, a veces no hay los medicamentos recetados.” “Es allí donde nosotras les donamos y   compramos para que el paciente pueda empezar o continuar su tratamiento”. ALINEN también brinda apoyo con artículos de aseo personal, ropa, pasajes y hospedaje para mujeres en el albergue de ALINEN. “Allí permanecen mientras reciben su tratamiento, teniendo la facilidad de poder regresar a su lugar de origen y volver para el siguiente tratamiento al albergue, ya que estos son largos y pueden durar un año o más.”

Donación de cabellos para tejer pelucas

He vivido muchas experiencias como voluntaria, algunas de ellas muy duras. He visto a pacientes sufrir y morir, y he tenido que lidiar con el dolor y la tristeza de sus familias. Sin embargo, también he vivido momentos de gran alegría y satisfacción, por ejemplo, cuando un paciente es dado de alta.

Los milagros se comparten…

Myrna relata con emoción algunas situaciones que marcan su vida… “Un caso que me marcó en la época que no existía el SIS y tenían que cubrir sus gastos con el apoyo de ALINEN, fue el de una madre desconsolada en la puerta de emergencia, no podía comprar el medicamento para su hijo de 16 años. Entramos a emergencia, su hijo con deseos de vivir y su madre con la impotencia de no poder comprar la medicina, es allí donde el paciente me toma de la mano y me pide ayuda, en ese momento me comprometí a ayudarlo. Me dirigía a la oficina del voluntariado, el tratamiento era muy costoso, le pedí a   Dios   me ayudara a resolver el problema en el día, en ese momento me llama un señor que tenía medicinas para donar, mi sorpresa fue grande cuando vi que eran las que se necesitaban, le pedí me acompañara a emergencia para que el mismo las entregue, fue así que conocía al paciente y se comprometió a cubrir todo el tratamiento completo. Esto para mí fue un milagro y estos existen cuando se piden con fe.

En otra oportunidad estaba acompañando a una paciente para que hiciera los tramites en Alinen para que la ayudaran, cuando una señora me dice deseo hacer una donación por que me han dado de alta, he superado el cáncer y quisiera comprarle medicamentos a un paciente que este necesitado. Le presenté a la paciente y fuimos a farmacia, la misma señora hizo la compra que le alcanzó para toda la receta que fue por el valor de S/ 2840 y su donación era por S/ 3000. Así son muchas las vivencias que tenemos las voluntarias que nos enriquece el alma.

MYRNA ASPILLAGA​3
Donación de equipo al INEN

AFRONTANDO PERSONALMENTE LA ENFERMEDAD

Myrna Aspillaga nos comparte que ahora tiene cáncer y se expresa así “…Me tocó vivir mi propia experiencia con el cáncer. Cuando me   diagnosticaron la enfermedad, pude entender mejor lo que los pacientes viven día a día. Esta experiencia me hizo ver el mundo desde una perspectiva diferente y me dio una nueva fuerza para seguir adelante. Hoy después de 16 años me toca vivir nuevamente la experiencia de manera resiliente, con todo lo aprendido me siento más segura con mi fe que no decae y una actitud muy positiva y con el deseo que esto termine pronto para poder regresar a mi querido voluntariado con más fuerza y ganas.

Para mí el voluntariado es una parte importante de mi vida, donde he podido realizarme como ser humano, desarrollando cualidades como la empatía, sensibilidad, paciencia, esperanza, honestidad, respeto, tolerancia, confianza, responsabilidad, discreción, disciplina y resiliencia.

Considero que el voluntariado es una experiencia transformadora que puede cambiar la vida de las personas. Espero que al haber compartido parte de mi vida con ustedes, pueda haber dejado el mensaje de lo que es un voluntariado.

Fiesta navideña para los pacientes adultos, adolescentes y niños

Corolario

La historia de Myrna nos ilustra otra dimensión del Voluntariado y es el contacto directo con los y las pacientes y como se manifiestan los valores de cooperación y solidaridad hacia las personas enfermas y la propia enfermedad.

Esa dimensión afectiva y de entrega que lleva a la presencia humanizadora de la palabra, de una sonrisa, de escucha, de la búsqueda de soluciones.

Actualmente Myrna nos indica “…Si bien es cierto que he tenido momentos muy duros y dolorosos en mi vida, pero todo lo he podido enfrentar con el amor de mi familia y circulo de amigas. Estoy eternamente agradecida a Dios y a la Santísima Virgen por todo lo que recibo. Cuando se quiere ayudar, desde cualquier sitio se puede hacer.”

Perú, 05 de febrero de 2024.

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