COMPARTIENDO HISTORIAS DE VIDA DE GRANDEZA HUMANA

Martha Llanos Zuloaga

Durante mi estadía en Medellín tuve muy “nutritivas” conversaciones con Luz Marina ella indicó que ya cumplirá pronto sus bodas de plata como Voluntaria “…Mi ingreso al Voluntariado fue el 9 de marzo de 1999. Siempre añore prestar un servicio social y por recomendación de una amiga ingrese a este Voluntariado que dentro de los que hay en la ciudad es uno de los más antiguos y más organizados administrativamente.

Fue nombrada presidenta el 8 de junio de 2005 por un período de 2 años. Durante este período comparte “… se realizaron algunas modificaciones en el Comité de Lactancia. Dimos un gran impulso al Costurero que había iniciado en el 2003, apoyando e incrementando el personal de trabajo.

Coordinamos las acciones que permitieron la postulación de la Corporación para el Premio de Solidaridad, Alejandro Ángel Escobar.

Coordinamos el equipo que planeó y organizó todos los eventos relacionados con motivo de la celebración de los 50 años de fundación del Voluntariado.

Coordinamos todas las actividades que permitieron la edición del Libro de Oro del Voluntariado.

En el año 2007 fui reelegida como presidenta por otro período de 2 años hasta el 2009.

Durante este periodo centramos la actividad con el Comité de Capacitación y la búsqueda de hogares de paso donde se pudieran alojar las madres que no vivían en Medellín y debían dejar sus niños hospitalizados, fue una de mis prioridades.

En el año 2011 fui elegida nuevamente como presidenta hasta el 2013.

En esta tercera elección se inició el Programa Luzca Bien Siéntase Mejor, orientado a las pacientes con Cáncer de la ciudad. Se realizan talleres donde se les ofrece un kit de maquillaje, donado por la Industria Cosmetiquera asociada a la Andi, Asociación Nacional de Industriales, quienes patrocinan dicho programa a nivel nacional. Nosotras somos las representantes de Antioquia y llevamos este programa a las clínicas donde hay unidad oncológica. Se trata de un espacio en el que las pacientes solo piensan en lo bellas que son y cómo pueden cuidar su piel, pelo y aumentarles la autoestima ya que es importante mantener estos niveles de cuidado por su salud.

También se instaló la Base de Datos, recogiendo toda la información y creando un sistema que antes no existía, para agilizar el trabajo de las Coordinadoras y de la Junta Directiva, fue un trabajo arduo pero que hoy en día cuando lo veo que nos ahorra tiempo en cuanto a la rapidez para obtener la información, pienso valió la pena….

Uno de mis logros importantes y de los que me siento más orgullosa fue la creación y seguimiento al Costurero que se inició con 2 costureras y 1 máquina. Nos donaban tela para hacer pañales y de allí nació la necesidad de tener quien los hiciera, además, había voluntarias que se cansaban mucho con su trabajo y era proporcionales un espacio donde podían trabajar sentadas y así cuidarse sin tenerse que retirar del Voluntariado.

En la actualidad somos 32 costureras entre Voluntarias Hospitalarias y Costureras llegan a coser y donan su tiempo. Confeccionamos la ropa para los pacientes, personas de muy bajos recursos. Las prendas que hacemos son: Pijamas para bebes, cobijas, toallas, batolas para las madres, sudaderas, pantalonetas, camisetas, pañoletas para el programa Luzca Bien, trimestralmente 400 para todo el país, canguros para las mamas con sus bebes muy prematuros.

Este año cumplimos 20 años de labores continuas que han sido mi orgullo, cada costurera es un tesoro y somos felices con nuestro trabajo solidario.

Del servicio Voluntario pienso que es una Misión y un deber con la sociedad que necesita de ayuda y acompañamiento. Es un trabajo generoso que brota del corazón y se disfruta día a día.

TRANSMISION INTERGENERACIONAL Y FAMILIAR DEL VOLUNTARIADO. OTRA FACETA DE LA VIDA DE LUZMARI RESTREPO.

Luz Marina Restrepo nos ilustra acerca de esta faceta tan única en la vida de las Voluntarias y que además la vincula con una perspectiva de coherencia ejemplar e inspiradora a nivel de la familia. Aquí comparto el testimonio directo de Luzmari que al contármelo vibraba con tanta emoción que le pedí que en sus palabras compartiera estas hermosas vivencias con la audiencia del Observatorio Mundial de Mujeres de la UNIFE.

“… El ser solidaria como lo dije antes es heredado y por tal motivo no solo contarían para mí los 25 años como Voluntaria del Hospital General, sino durante mi vida siempre he ayudado y he tenido una preocupación por el otro, fue así como estando mis hijos muy pequeños y con sus caprichos al momento de escoger su ropa hice un ejercicio muy efectivo y fue que propuse un arreglo de closet donde sacarían la ropa que definitivamente no querían usar a pesar de estar nueva y en perfecto estado. Con mis amigas a cambio de un presente de navidad les pedí me dieran ropa y juguetes y fue así como se armaron regalos para los niños de una comuna a la que fui con ellos para que repartieran esos regalos y sintieran la alegría al darlo y ver la felicidad de estos niños al recibirlos y definitivamente fue allí el inicio con ellos de ese compartir y de ese sentimiento de solidaridad.

“Mi hogar está conformado por Gustavo mi esposo que es Ingeniero y dedicado, en su momento antes de su jubilación, a su profesión, mis hijos Alejandro médico Siquiatra casado con Laura Odontóloga y con su hijo Pablo de 10 años, Luz Patricia es Negociadora Internacional, casada con José Julián Medico Ortopedista y sus dos hijas Salome de 12 años y Guadalupe de 9 años. Mi gran satisfacción por el trabajo que realizo es la huella que está quedando en mis nietos quienes al momento de hacer la limpieza en el closet siempre tienen en cuenta a los niños del Hospital y me guardan siempre muchas cosas muy buenas para poderles dar a ellos.

Pablo vive en Estados unidos y se mostró muy interesado en mis talleres de macramé y le conté la historia del costurero, ya que el sintió curiosidad por saber para que la abuela hacía tantos llaveros… le dije la finalidad es venderlos y así obtener un dinero para poder comprar insumos y telas para luego confeccionarles pijamas, pantalones, etc. a los niños hospitalizados, esto lo conmovió y de un sobre que tenía me lo entrego, pues consideró que eso era una emergencia en la cual él podía colaborar. Cual sería mi sorpresa cuando vi que tenía 100 dólares, consideré una suma muy alta para un niño de 10 años, sin embargo después de conversar con sus padres decidí recibírsela y se invirtió en balones de fútbol que fueron donados a los niños del hospital en el mes de diciembre, le envié el registro de la entrega y la alegría que esto genero entre los niños, estuvo feliz al compartir con otros niños su más grande afición, el fútbol.

“Me siento absolutamente feliz y realizada al poder entregar lo mejor de mí. En este caminar he aprendido mucho, mis experiencias y relaciones con las personas me han enseñado a valorar y entender el Ser, tan diferente y por lo tanto tan importante la comprensión y la compasión que en su momento debemos tener hacia el otro”.

“Mi actividad en el Costurero del Voluntariado ha sido uno de mis logros y alegrías, por los retos que se han tenido que sortear, cuando no se tiene la experiencia necesaria pero que se tiene todo el interés y el deseo de hacerlo. Ese fue mi caso recibí la solicitud de la presidenta del Voluntariado en ese momento señora Helena González de V. de que fundara el Costurero, teníamos una máquina, donada, y la necesidad de ocupar algunas voluntarias ya mayores y que no deseaban retirarse pero que una labor más tranquila les ayudaría a permanecer como voluntarias.”

Fue así como iniciamos hace 20 años con el ingreso de Costureras generosas que querían donar su tiempo y experiencia en ayudar a coser y confeccionar ropa para los pacientes del Hospital. Esta ayuda ha sido bastante beneficiosa para el Voluntariado a quien finalmente van todas las prendas para ser repartidas a sus pacientes. Prendas que antes había que comprar, las confeccionamos y así esos dineros que se invertían en ropa, se pueden destinar a otras ayudas en elementos ortopédicos, hospedaje para las pacientes de otras regiones, medicamente que no cubre su seguridad social, etc.

Fuera de la confección para pacientes tenemos también dos veces al año la oportunidad de tener unas ventas del usado que es otro ingreso ya que nos sostenemos de las donaciones de telas, en dinero o en insumos, de personas que conocen nuestro trabajo y confían en que se les dará el uso adecuado. También damos mensualmente una cuota de 10.000 que nos ayuda en algunos gastos menores.

El año pasado tuvimos un encargo importante de llaveros de macramé, 900 en total que nos dio la oportunidad de tener un buen ingreso.

Este año el propósito es aumentar nuestra oferta en ropa interior para lo cual conseguimos una máquina especial y contamos con un benefactor del sector de la confección de ropa interior, que nos ha colaborado con la capacitación y donándonos el material necesario para su confección.

Mi gran preocupación es la capacitación y el aprendizaje de las costureras en diferentes temas, considerando que tenemos destrezas y habilidades que no hemos descubierto y es necesario contar con todas estas ayudas para su descubrimiento.

Por último, quiero cerrar este testimonio contándoles que siempre he tenido ángeles que aparecen cuando más los necesito y es gracias a ellos que hemos podido realizar este trabajo donde su material más importante es la comprensión, el amor, la colaboración y la amistad sincera.

Quiero transcribir una estrofa de la poesía que escribió Doña Luz por inspiración divina:

“Amar la humanidad y darse a ella

La súplica atender del que demanda

La limosna de un pan o de un abrigo,

La dádiva tal vez de una mirada,

Que muchas veces una voz de aliento

Una sonrisa cariñosa basta

Para llevar al alma del que sufre

Un destello de luz y de esperanza

Combatir el orgullo,

Un alma grande nunca será

Orgullosa ni altanera

Humildad, Sencillez, son atributos

De las almas selectas que se elevan”

 

LUZ CASTRO DE GUTIERREZ

Perú, 05 de diciembre de 2023.

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