COMPARTIENDO HISTORIAS DE VIDA DE GRANDEZA HUMANA

Martha Llanos Zuloaga

Conocí a Lina Paca en mi segundo viaje a Puno en el año de 1975 era bastante callada pero muy observadora y estaba al tanto de las necesidades de los grupos de madres y niños. Le encantaba reunir a la comunidad y diseñar material educativo primero de lo que encontraba a su alrededor y luego iban a las oficinas de los diferentes sectores solicitando material que luego reciclaban para ofrecerlo a los niños en formas creativas.

Tenía y contaba con orgullo una experiencia de ser profesora desde que era una niña preocupada por los niños y niñas de sus pastores como ella denomina a las personas que laboraban en su hacienda.

Su experiencia amplia y valiosa atraviesa todos los niveles de la educación. Recuerda como más del 80% de los que laboraban con niños eran hombres, pero descubrieron que no era cierto lo que se decía y creía que solo las mujeres podían estar con los niños pequeños. Su gran premio ser saludada y reconocida por tantos profesores antiguos Ex Promotores.

Cuando escribo esta nota Lina recientemente ha tenido un accidente bastante serio, aun así, cuando hablamos del Programa Piloto Experimental de Educación No Escolarizada (PROPEDEINE) fue al igual que con Victoria Chávez un renacer de recuerdos hermosos de la alegría de dar, de servir, aunque como vemos casi pasan al olvido y he querido que su recuerdo y labor tan significativa, pionera y con gran contenido social quede de ejemplo para las generaciones futuras.

Lina comparte su historia…

La historia de mi desempeño docente inicia en la región Puno, provincia El Collao distrito de Conduriri, en la hacienda denominada “Los Remedios” de propiedad de mis padres, donde pasaba vacaciones y gozaba de la naturaleza en compañía de mis hermanos. Este sector en su momento fue una zona ganadera con presencia permanente de familias enteras que desarrollaban las actividades propias de la ganadería y otras según la necesidad.

Observando las condiciones sociales del entorno, a temprana edad se me ocurrió decir a mi señor padre Edmundo: “Me gustaría enseñar a los hijos de los pastores a escribir su nombre, los números y algunas otras letras en castellano”, a lo que mi padre concedió su aprobación pareciéndole una muy buena idea, él en su condición de dueño se encargó de informar la idea a los pastores de las cabañas cercanas y que podían hacer participar a sus menores hijos. El lugar destinado para que aprendan a leer y escribir fue el caserío, donde mi señora madre Rosa se apresuró a destinar un ambiente y equiparlo, para que se tuviera las condiciones mínimas para la actividad.

Está fue mi primera experiencia como docente cuando cursaba primaria en el colegio la Inmaculada. Pienso que a finales del año 1950 nació mi vocación de ser docente, motivo por el que años más tarde ingrese a la Escuela Normal Superior de mujeres de Puno de donde egrese como Normalista el año 1966.

Un segundo momento en mi desempeño profesional se desarrolla laborando como docente en el primer grado de la Escuela Primaria de Mujeres N° 882 de Puno, lugar donde prefería invertir el tiempo de los recreos escolares para jugar con mis alumnas aplicando actividades lúdicas aprendidas en mi formación profesional.

Tiempo después trabajé como docente de secundaria, dictando Lenguaje en primer año y, Lengua y Literatura en quinto año en el colegio mixto 2 de mayo de la Provincia de Ilave donde, entre otras cosas, organicé los periódicos murales las jornadas estudiantiles paseos y excursiones a las pinturas rupestres de Tanca Tankani, Chichillapi, así mismo, viajamos a la ciudad del Cusco donde se llevó danzas típicas, dando rienda suelta a mi entusiasmo, esfuerzo y preparación profesional.

En 1964 había empezado a funcionar Caritas bajo la Presidencia de Monseñor Julio González Ruiz y la dirección del doctor Ramón León Alvarado y un grupo de voluntarios como Rosa Alicia García, Margarita Toledo, Luz Martínez, Erminia Quintanilla quienes organizaban los centros fundamentales en las comunidades: los varones se dedicaban a abrir carreteras a sus comunidades y las mujeres eran capacitadas en higiene y preparación de alimentos con productos del lugar.

Las mamás llevaban a sus hijos pequeños a las reuniones de coordinación y otras, la misma edad y necesidad de los pequeños distraían a sus madres de forma recurrente, aspecto que fue observado y analizado, generando la propuesta que se debía atender a los niños de una forma especializada y profesional para lo cual, las mismas participantes elegían a una de las mamás para que se encarguen de dicha tarea, aspecto que se observó como eficiente y positivo. Este hecho propició que Caritas Promoviera el funcionamiento de guarderías el año de 1967 atendiéndose a los niños de una forma más integral, lo que incluyó desayuno higiene y juegos. En 1968 las comunidades adyacentes solicitan tener una guardería propia.

La primera promoción de educación Inicial de la Escuela Normal de Puno dirigido por la profesora Adelaida Bayona hacen sus prácticas en la zona de Santa Rosa de Yanaque cuyos resultados hacen que la región de Educación nombre más docentes a Caritas, en ese momento fui invitada por el doctor Ramón León para formar el equipo de Educación Inicial de Caritas conjuntamente con Yolanda Durand, Benilda Villegas, para hacernos cargo de las guarderías y del nido escolar de Santa Rosa de Yanaque. Donde atendíamos los niños al aire libre incluso cuando tomaban sus alimentos por lo que corría viento, debiendo tapar sus tazas con sus manitas, esta dura realidad nos impulsó a fomentar la construcción del salón comunal de usos múltiples en un terreno donado por la parroquia de Acora, por otro lado, se logró la instalación de agua potable en la comunidad, algo anecdótico fue que: “Las madres de familia permanecían hasta que se terminarán las actividades porque creían que estábamos haciendo acostumbrar a los niños y que un día llegaría un avión y se los llevaría”.  Este nido escolar se convirtió en el primer jardín de infancia Campesino.

El equipo de educación Inicial de Caritas fue creciendo integrándose más docentes de diferentes especialidades entre ellos la señora Victoria Chávez, Teresa Torres, Elvira Goyzueta, Marco Valdivia, Jorge Ascue, Lelia Arizaca, Rosa Paredes, y otros: trabajamos con INTE para emitir programas radiales bajo la orientación de Guillermo Garnica y Dina Echenique. Decidimos nombras las guarderías WAWA UTAS en la zona Aymara, WAWA WASIS en la zona Quechua y Casa de Niños en las zonas urbano marginales para que la comunidad tenga mayor identificación en la atención a los niños, conformando el PROPEDEINE que quiere decir programa piloto experimental de Educación desescolarizada, dado que esto no tenía concordancia con el trabajo que se realizaba se cambió a PROPEDEINE que significa Programa Piloto de Educación Inicial No Escolarizada, que posteriormente fue transferido de Caritas al sector Educación y reconocido con la Resolución Ministerial N° 2711 del 17 de Julio 1973 llevado a cabo por un equipo de 21 docentes. Quienes nos organizamos en Sub Equipos de acuerdo a las zonas para una mayor y mejor atención a niños y padres de familia.

Como Docente Coordinadora capacitaba a los Promotores de mi responsabilidad, realizaba funciones de planificación y actividades técnico pedagógicas que se debían realizar con los niños. Al mismo tiempo realizaba seguimiento y observación del trabajo de los promotores, posteriormente realizaba actividades demostrativas en las que tenía dificultad el Promotor, para de este modo apoyar su desempeño, también realice jornadas de elaboración de materiales educativos con promotores y padres de familias de los Wawawasis y Wawa Utas, utilizando material recuperable.

Fomente la construcción de locales para uso de los niños en los Wawa Utas en comunidades campesinas Aymaras de Ahuallani, Rinconada, Inchupalla, Pallalla, entre otros, también logre la construcción de salones de uso múltiple en barrios urbanos marginales de la ciudad de Puno (Vallecito, Miraflores, Huayanpucara). Organice la construcción de parques infantiles en llachón (Capachica) y Pallalla (Platería), organice bibliotecas infantiles con apoyo de los padres de familia en los barrios urbanos marginales San Martin de Porras y Manto.

Mi trabajo lo desarrolle conjuntamente con mi hermana Amanda Paca Pantigoso quien fue Docente Coordinadora en las Comunidades Campesinas tanto quechuas, aymaras y urbano marginales ubicadas entre las partes más altas y aisladas, como las orillas del Lago Titicaca sus islas y la Selva Puneña. Esta tercera etapa fue una vivencia única por que no hubo un día igual al otro ya que gozamos de ambientes naturales y humanos diferentes, donde pudimos expresar nuestra creatividad, iniciativa, esfuerzo y servicio a los demás por eso “MÍ QUERIDO PROPEDEINE ES UN VALIOSO RECUERDO”.

Aprendí de los niños y niñas a tener mucha paciencia a tratarlos con cariño y entender sus necesidades. El trabajo con los padres y comunidades fue como un bombazo que despertaba mi iniciativa para dar mi mayor esfuerzo y no fallar los compromisos. Ejemplo, en una reunión estar a la hora pactada.

A los colegas de hoy y mañana les digo que no se debe trabajar por ocasión, sino por vocación e identidad con lo que se hace.

Sobre el personaje: Lina Paca (s.f. a la actualidad). De niña tuvo su primera experiencia como docente enseñando a leer y escribir a hijos de pastores en el caserío de sus padres. Estudió en la Escuela Normal Superior de Mujeres de Puno de donde egrese como Normalista el año 1966. Sus primeros desempeños como docente los realizó en la Escuela Primaria de Mujeres N° 882 y luego en el Colegio Mixto 2 de Mayo, ambos en Puno. Formó parte del equipo de educación Inicial de Caritas (1968).

Perú, 25 de mayo del 2022.

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