COMPARTIENDO HISTORIAS DE VIDA DE GRANDEZA HUMANA

Alexandra, hija de padre rumano nacionalizado peruano y de madre sueca, amantes de los bosques y convencidos del impacto de la naturaleza en la vida de los niños y niñas, tuvo desde pequeña una base especial para lo que sería la misión de su vida.

Conocí a Alexandra hace muchos años, cuando ambas pertenecíamos a los Toastmasters, asociación dedicada al mejoramiento de habilidades comunicacionales, en donde como parte de las reuniones semanales era necesaria la presentación en público de algunos temas, con el fin de ejercitar habilidades de oratoria.

Recuerdo siempre las interesantes charlas que nos compartía Alexandra, vinculadas a temas de protección ambiental, cuidado del planeta y mejoramiento de parques y lugares públicos. En aquella época, hace unos 15 o 20 años todos estos temas ecológicos eran bastante nuevos y despertaron en mí grandes reflexiones.

Por un buen tiempo no supe de Alexandra, puesto que se encontraba cada vez más involucrada en el trabajo con los gobiernos municipales y regionales, en la importante labor de sostener la protección y cuidado del medio ambiente. En este sentido, es motivo de gran alegría haberla encontrado nuevamente y entonces poder compartir pinceladas de su vida personal y profesional.

Alexandra es Facilitadora de Procesos en áreas de responsabilidad social, cultural y ambiental. Y Facilitadora Digital para procesos de capacitación online certificada por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Es Profesional en Administración Turística, graduada con mención en Medio Ambiente en 1985 del Centro de Formación en Turismo (CENFOTUR), tiene el Grado Técnico en Tecnología Educativa Sistémica de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), y la actualización de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón (UNIFÉ) en 1990. Además, cuenta con un Postgrado en Turismo Rural de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, culminado en el año 2004.

Alexandra nos comparte un hermoso Testimonio personal esclarecedor de cómo se definen las misiones de la vida:

“El amor por los bosques ya había asombrado a mi familia desde los 7 años…viajábamos mucho, yo me extraviaba en las calles, pero nunca en los bosques, y descubrí que no me asustaban ni los bosques del hemisferio norte ni los del hemisferio sur…” situación que recién a los 50 años entendí, como una relación casi metafísica e incomprendida aun hoy. *

Nos relata que, al cumplir 18 años escuchó por primera vez en la radio el informe del club de Roma sobre la situación de las aguas y los mares. “…Se me encendió la vocación de inmediato… yo era amante pasiva de los bosques y los mares y decidí volverme defensora, haciendo campañas de conciencia pública”.

De esta manera, decidió difundir los mensajes de Jacques Ives Cousteau a favor de los océanos, consolidando su vocación ambientalista, y declarándose en defensa de la naturaleza, a través de campañas de difusión dedicadas a despertar el respeto por el agua limpia y los océanos. Recordando aquella época, añade “…fue increíble cómo se daban las cosas, pude hacer programas radiales siendo solo un ama de casa y años después representar al Perú ante las Naciones Unidas”.

LOS SUEÑOS HECHOS REALIDAD

Con la sencillez que la caracteriza, Alexandra nos habla de las “sorpresas” de la vida, la primera de ellas, cuando tenía 20 años, época en la que participó del Simposio Mundial de la Humanidad conectada vía satélite con Londres, Nueva York, Los Ángeles y Lima.

Declara Alexandra “…Así me atreví (escuchando a los expertos) a convocar a grandes notables del Perú. Y gracias al bisnieto de Ricardo Palma, con quien grabamos dos horas al día durante un par de semanas vía radio Miraflores, llegamos a reunirnos con 20 célebres pensadores para conversar sobre temas de la humanidad y del Perú”.

“El tema de los derechos de la naturaleza era una rareza en esa época, sin embargo, como mujer, ama de casa y mamá… no pretendía estudiar ecología como carrera, ya que para esto era necesario salir del país y también era algo que estaba fuera del presupuesto familiar. Algunos cursos y certificados los obtuve entonces, de algunas universidades (Cursos de extensión de la Universidad Nacional Agraria La Molina UNALM y de la Pontifica Universidad Católica del Perú PUCP), pero la mayor parte lo aprendí de manera autodidacta.

Con dos hijas pequeñas, viajamos mi esposo y yo a Satipo, Junín, en la Selva Alta del Perú, dejando Lima bien preparados para poder sobrevivir en la selva tropical, a fin de empezar un negocio de naranjas y de transporte. Fue increíble vivir en este lugar, porque además de conocer un poco el idioma Asháninca, también pude trabajar en los espacios poblados del bosque como profesora con niños de tercero, cuarto y quinto de secundaria, en salones con alrededor de 200 alumnos. Además, junto a una gran amiga, la Ingeniera Agrónoma, Esperanza Dionisio realizamos programas radiales en vivo a través de Radio Cooperativa Cafetalera Satipo, emocionante labor en la que leía al aire, proverbios de filósofos famosos y compartía música de todo el mundo.

Tiempo después al volver a Lima, decidí estudiar turismo pensando que así podría usar idiomas y medio ambiente en una carrera más asumible que la medicina, que era lo que tanto había deseado, pero que para una ama de casa con dedicación al activismo ya no era alcanzable. Me especialicé entonces en planeamiento y mi tesis fue sobre Ecoturismo en Paracas; poco tiempo después fui convocada por especialistas de medio ambiente y de desarrollo en temas de gestión”.

Alexandra, cuenta con 12 años de experiencia como funcionaria pública, a través de su desempeño como directora de Medio ambiente en la Municipalidad de Santiago de Surco de 1996 al 2005, como Directora Técnica de la Autoridad Municipal de los Pantanos de Villa (PROHVILLA), y como Gerenta de Desarrollo del Patronato del Parque de las Leyendas (PATPAL).

Ha demostrado sus habilidades de gestión y su mayor experiencia especializada en planeamiento estratégico, en asesorías para el desarrollo sostenible, y ha trabajado como coordinadora para iniciativas de voluntariados.

También, ha realizado auditorías de certificación de calidad y de evaluación del impacto ambiental (EIA) a nivel I, II III y IV en el Perú, y asesorado proyectos con apoyo de la cooperación internacional, para gobiernos locales, autoridades regionales, universidades y organizaciones locales, pero principalmente con grupos comunitarios.

Promueve acciones de grupos de activismo, y capacita en temas de liderazgo y gestión participativa desde hace 18 años. Actualmente se desempeña en facilitación de procesos, investigación y continúa siendo asesora de la Coordinadora Nacional de asuntos transculturales de la Red Ambiental Peruana, de la que forma parte desde 1991.

Entre sus consultorías principales se encuentra la del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) en Capacity 21, descentralización de la gestión pública ambiental en Agenda 21 local desde 1997, con los programas de sensibilización ambiental diseñados para los procesos de descentralización en 15 regiones del Perú junto a la Comisión Ambiental Regional (CAR), del Consejo Nacional del Ambiente (CONAM) y del Ministerio del Ambiente (MINAM).

Durante su intensa y extensa trayectoria ha seguido lo dicho por Cousteau, “el problema ambiental, es un asunto de gestión”.

Además, como Formadora de Recursos Humanos se ha especializado en temas para mujeres, grupos de líderes, facilitación de grupos en el desarrollo sostenible, y diseño de redes de colaboración hacia la gestión del bien común. Es impulsora de grupos de reflexión sistémica multidisciplinaria y de campañas por el Día de la Tierra desde 1990, además de pionera en informática y analista de información.

La segunda sorpresa enunciada por Alexandra sucedió cuando Don Alberto Andrade la designa moderadora del Encuentro de ex alcaldes de Iberoamérica del IV Simposio de Ecología Turismo y Municipios (SITEM), donde cientos de alcaldes asociados, se reunieron en Lima, con una meta latinoamericana: velar por el medio ambiente, el turismo y los municipios.

“A partir de esa fecha mi vida cambió, me convertí en una promotora de turismo y medio ambiente para municipios y tuve la oportunidad de generar institucionalidad. Y esta es mi vocación combinar la planificación con los presupuestos para hacer realidad los proyectos representando a los ambientalistas en diversas instancias”.

Finalmente, declara con orgullo: “Soy mamá de 4 hijos, dos mujeres y dos hombres y la vida permitió que formen parte de cada inspiración”.

*Quisiera aquí remitir a nuestros lectores a mi blog (marthallanoszresiliencia) cuando hablo de mujeres, hombres árbol y toda esta perspectiva estudiada por Jean Shinoda Bolen, cuya historia de vida pueden encontrarla también aquí en el Observatorio.

Sobre el personaje: Alexandra Cugler Dyrssen, es profesional en administración turística por el Centro de Formación en Turismo (CENFOTUR). Cursó el posgrado de turismo rural en la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Obtuvo grados técnicos en tecnología educativa sistémica y en resolución de conflictos en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Ha llevado cuatro niveles de estudios de impacto ambiental en la Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales (ONERN) y en el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP). Ha sido funcionaria en la Municipalidad de Santiago de Surco, como directora en la dirección de turismo, y en la Municipalidad Metropolitana de Lima, como directora municipal de medioambiente. Ha sido, además, fundadora del Instituto de Estudios de Factibilidad Ecológica (IDEFE) y de la Red Ambiental Peruana (RAP). Es asesora en desarrollo sostenible y consultora en ecoturismo desde 1991. Realiza campañas de educación ambiental en coordinación con la cooperación internacional. Actualmente es facilitadora acreditada por el Instituto Internacional de Facilitación y Cambio (IIFAC) para Latinoamérica y trabaja en procesos socioambientales culturales.

Perú, 21 de noviembre del 2022.

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